octubre 18, 2021

Notiveneco

Noticiero

Justicia británica anula decisión del Tribunal Superior, respecto al manejamiento del oro venezolano.

Este lunes un tribunal de apelaciones de Londres ha anulado la decisión del Tribunal Superior del pasado julio en el que la justicia rechazaba la entrega a Caracas de las reservas solicitadas por Maduro, con el argumento entonces de que el Gobierno británico había reconocido a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Con esa premisa, concluyó en ese momento el tribunal, el Banco de Inglaterra no estaba autorizado a conceder ese dinero a Maduro, sino a Guaidó. El fallo de julio supuso un gran espaldarazo de la justicia británica al presidente de la Asamblea Nacional del país sudamericano, reconocido todavía como presidente interino por más de 50 países. La sentencia de este lunes vuelve a trastocarlo todo.

El tribunal de apelación señala en su fallo que es posible jurídicamente reconocer de iure a la autoridad de un país mientras se mantienen relaciones de hecho con la que detenta en realidad el poder. “No se ha discutido al respecto que el Gobierno de Su Majestad ha seguido manteniendo relaciones diplomáticas con los representantes del señor Maduro, al recibir en la Corte de St. James las credenciales del embajador designado por el señor Maduro, y seguir manteniendo una embajada en Venezuela con un embajador acreditado por el señor Maduro”, sostiene el fallo.

El tribunal de apelaciones de Londres considera ambigua la declaración del entonces ministro británico de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt, que en febrero de 2019 reconoció a Juan Guaidó como “presidente interino de Venezuela”, porque el Gobierno británico también seguía reconociendo de facto a la Administración de Nicolás Maduro. Esta confusión de legitimidades entre un líder u otro como mandatarios de un país, Venezuela, ha llevado a la Corte a iniciar una investigación en profundidad cuya consecuencia última sería determinar a cuál de los dos rivales políticos le corresponde el control de los fondos. “Antes de poder dar una respuesta definitiva a las cuestiones de reconocimiento (…) será necesario determinar si el Gobierno de Su Majestad reconoce al señor Guaidó como presidente de Venezuela a todos los efectos y, por consiguiente, no reconoce al señor Maduro como presidente a ningún efecto”, dicta la sentencia.

El Ejecutivo de Maduro había reclamado la devolución del oro para transferirlo al Programa de Ayuda al Desarrollo de Naciones Unidas, y facilitar así la compra “de material sanitario, medicinas y alimentos básicos” que permitieran la lucha contra la pandemia del coronavirus. El Banco de Inglaterra, junto con la Reserva Federal de Estados Unidos, es el mayor custodio internacional de reservas de oro. Retiene en sus cámaras unos 400.000 lingotes, por valor de más de 200.000 millones de euros. Pero entonces Guaidó pidió directamente a la entonces primera ministra, Theresa May, que no devolviese el oro al régimen de Maduro. El gesto fue secundado por diputados británicos y en febrero de este año el actual primer ministro, Boris Johnson, dio un cálido espaldarazo a la gira del líder de la oposición por Europa.

El fallo del tribunal supone la primera victoria del régimen chavista en este caso. Sin embargo, de momento tiene un alcance eminentemente simbólico, como lo había tenido la primera sentencia a favor de Guaidó. La representante del jefe del poder legislativo en Reino Unido, Vanessa Neumann, manifestó que “revertir dicha decisión no ha logrado el reconocimiento de Nicolás Maduro”, quien además, recalcó, tampoco ha logrado acceso a las reservas de oro, informa Francesco Manetto. La Administración venezolana, que rechazó la primera sentencia de la justicia británica, está preocupada por mantener relaciones con los países que mostraron su apoyo a Guaidó. A pesar de los habituales cruces de acusaciones en público, Maduro y su gabinete no quieren perder esos canales de comunicación. El tribunal de apelaciones subraya de facto la ambigüedad de la arquitectura institucional del país sudamericano, con un líder opositor reconocido como mandatario legítimo por alrededor de 60 países, pero en la práctica sin poder, que sigue en manos del aparato del chavismo.